En corto
- Lo más importante es la póliza completa y todo lo que te haya escrito la compañía.
- Guarda todo desde el primer día, aunque no sepas si lo vas a necesitar.
- Para la primera consulta basta con lo que tengas a mano.
La póliza
- Condiciones generales, particulares y especiales. El resumen de la oficina no basta.
- Si es un seguro de vida o de salud, el cuestionario de salud que firmaste.
- Los recibos pagados, por si la compañía alega impago.
Si no la tienes, pídesela por escrito a la compañía o a tu corredor. Tienen que facilitártela.
Lo que has hablado con la compañía
- La comunicación del siniestro y la fecha en que lo hiciste.
- Todas las cartas, correos y mensajes de la compañía: peticiones de documentación, ofertas, rechazos.
- El informe del perito, si te lo han dado. Si no, pídelo.
- Un apunte con las fechas y el contenido de las llamadas importantes.
Para demostrar el daño
- Fotos y vídeos desde el primer día, antes de reparar o tirar nada.
- Facturas de lo dañado, presupuestos de reparación y facturas de lo que ya hayas pagado.
- El parte del técnico que localizó la avería o la causa.
- Si hay lesiones, el informe de urgencias y todos los informes médicos posteriores.
- Si hay denuncia o atestado, su copia.
Lo que no hace falta enviar al principio
Para la primera consulta no necesitas reunirlo todo. Y no envíes informes médicos ni copias de documentos por un formulario web o por mensajería sin preguntar antes. Te diré qué necesito y cómo hacérmelo llegar de forma segura.
¿Tienes los papeles a medias? Empezamos con lo que tengas y te digo qué falta.